Ver un tornado tan fuerte que consigue hacer volar coches aparcados o derruir casas no es tan sorprendente como verle capaz de luchar contra toda la potencia que puede llegar a transmitir un tren en movimiento, resguardado por los árboles a su alrededor y avanzando a toda máquina para intentar conseguir escapar. Una escena así no es nada fácil de recoger, y en esta ocasión los daños son realmente enormes obligándoles a detenerse y empezar a valorar qué pueden hacer.
Una situación en la que ninguno querríamos vernos involucrados, donde el tren queda complemente arrasado sin ser capaz de continuar debido al vagón que se sale de la vía, un problema que de no haber surgido quizás podrían haber llegado a superar al tornado a través de la potencia que daba la máquina y la velocidad a la que iban.
Una situación en la que ninguno querríamos vernos involucrados, donde el tren queda complemente arrasado sin ser capaz de continuar debido al vagón que se sale de la vía, un problema que de no haber surgido quizás podrían haber llegado a superar al tornado a través de la potencia que daba la máquina y la velocidad a la que iban.
Pero nunca hay que subestimar a la naturaleza, siendo esta otra de las muestras que nos enseña que es mejor ante estos casos detenerse y tratar de encontrar un buen refugio.Sin duda una aventura que nos recuerda que no tenemos la máquina perfecta, que incluso la más potente y avanzada no es capaz de superar a las catástrofes naturales que durante tantos siglos nos han atacado.
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