Pero hay algo en el que todos los perros son iguales, y que ninguno de los grandes maestros del entrenamiento es capaz de esquivar: todos los perros tienen que hacer caca. Es así, por mucho que no guste ni se vea atractivo, si llega el momento y no nos aguantamos más no quera más remedio que agacharse, mirar con un poco de vergüenza y soltarlo todo en ese mismo punto.
A este divertido perro no le ha importado nada que le estuviesen grabando para la televisión, mostrando para todo el mundo que antes que un experto en saltos y acrobacias es un perro con sus necesidades, y si hay que ponerse en medio del espectáculo y quitarse un poco de peso de encima se hace.
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