No sabemos cuánto cobra por sus servicios, ni si tiene estudios homologados por alguna facultad felina experta en enseñar la fisionomía gatuna para que sus alumnos sean los mejores dando masajes. Está ahí, disponible para todo felino que quiera tomarse un pequeño descanso de su ajetreada vida haciendo nada y quiera hacerlo a través de un masaje hecho por un profesional.
Desde luego tanto fisioterapeuta como cliente son dos gatitos de lo más dulce que hemos visto en mucho tiempo. Estamos seguros que a partir de ahora este gato podrá seguir expandiendo su negocio, tan demandado por los miembros de su raza para poder quitar el estrés acumulado. Quién sabe, puede que en el futuro se anime y abra consulta para tratar también a los seres humanos.
0 comentarios:
Publicar un comentario