El resultado no podía haberles salido peor, teniendo que salir corriendo por ver cómo quieren pegarles para acabar recibiendo una espectacular patada en la cara de manos de un amigo del hombre que fue víctima de la broma. Es tan inesperado el golpe que hace que todo el mundo a su alrededor se quede mirando sin entender lo que ha pasado.
Un golpe maestro que deja claro que cuando haces una broma tienes que saber a quién se la estás haciendo porque pueden pasarte cosas como estas. No sabemos cómo acabaron los desafortunados bromistas pero desde luego estamos seguros que han aprendido la lección a base de bien, llevándose un buen golpetazo que ha quedado registrado para siempre. Ya se les habrán quitado las ganas de bromear.
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