Si recordáis cómo son estos muñecos veréis que el parecido de Ken con Justin Jedlica es asombroso. Se ha estirado tanto la piel que el efecto plástico está realmente logrado y las operaciones en los ojos para ajustarlos a los del muñeco le dan ese estilo ochentero del que tanto hace gala Ken en sus diferentes versiones. Se ha operado 90 veces, nada más y nada menos.
A la vista salta cómo ha quedado el muchacho, buscando el ideal de belleza masculino sin estar seguros de qué entiende él por belleza. Un hombre que desde luego va a generar debate entre las personas aficionadas a la cirugía estética, discutiendo sobre dónde está el límite para intentar conseguir el cuerpo perfecto a sus ojos.
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