Los gansos suelen ser encantadores animales que se acomodan en los estanques de las ciudades, dejándose ver e incluso acariciar por un mendrugo de pan. Son el objetivo de todos los niños y sus padres con las cámaras de fotos pero parece que ocultan un lado oscuro detrás de esas preciosas plumas blancas, siendo capaces de enfrentarse sin titubear al condenado opresor que se atreve a pisar sus terrenos.
Este hombre osó cometer tal desaire, sufriendo la ira del ganso. Mientras el hombre trataba de defenderse a duras penas, nuestro pequeño animal le ponía contra las cuerdas como si se tratase de un boxeador profesional, ganando terreno poco a poco mientras esquivaba las acometidas de su rival. Un duelo a muerte que acaba con la derrota del hombre, que tiene que huir presa del pánico viéndose incapaz de vencer al ganso.
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