Una vez llega se acomoda en la cama delante de la pantalla del ordenador, ya con más curiosidad que antes viendo cómo se aparta su amigo; si hace eso es que sin duda lo que va a enseñarle merece mucho la pena. Preparado para lo que pueda aparecer en el ordenador le avisa para que lo ponga ya.
Y vaya con la sorpresa, concentrado que estaba en la pantalla no pudo ver las intenciones de su amigo. En apenas un par de movimientos acciona la cama y le entierra dentro de ella al ser un sofá-cama realmente, dejándole completamente inmovilizado mientras grita su nombre. El amigo sentado tranquilamente, sin duda este chico serviría para ser el malo de una película.
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