Con estos cinco años y medio podemos comprobar hasta qué punto cambian multitud de detalles en nuestra cara. La ropa va pasando por distintos estilos, incluyendo los apropiados para las festividades que tocan cada año, y el peinado se modifica según las tendencias que rijan en esos días, pasando del pelo corto al largo, coletas, trenzas y flequillos.
Envejece bastante bien, notándose muy pocos cambios. Salen unas pequeñas ojeras, y su cara se vuelve más angulosa con el tiempo, pero nada de eso le resta belleza. Una chica que desde luego nos ha sorprendido por su originalidad y su buen gusto a medida que la vemos evolucionar, compartiendo bastante de su vida privada solo para que podamos valorar correctamente cómo afecta el tiempo a nuestro cuerpo.
0 comentarios:
Publicar un comentario